Nube de etiquetas
actitud
africa
Agricultura
Alemania
Alfonso Reyes
amor
América
antidepresivo
Arabia
Argentina
arte
Astronomía
Baja California
Blake
Borges
Brazil
Bush
CAINTRA
Canada
canción
Cardenal
Carlos Fuentes
Centroamerica
Chiapas
Chile
China
chistes
cinismo
Clima
Colombia
corrupción
Cortázar
Cristo
Cuba
cuentos
cultura
depresión
Dinamarca
discriminación
Diógenes
dolor
Dubai
Durango
ecología
Economía
Ecuador
Eduardo Galeano
educación
emigrantes
Energía
Ernesto Cardenal
esclavitud
España
Español
Esperanto
Estados Unidos
estereotipos
estrategia
exilio
Facebook
Facundo Cabral
familia
Felipe
Filipinas
filosofía
Francia
Gandhi
Gates
Genaro García
Geografía
gobierno
Google
Grecia
griego
guerra
Hernando de Alvarado Tezozómoc
higiene
hijo
historia
Holanda
hábitos
iglesia
INAH
India
ingenieros
Inglaterra
internet
Iran
Irlanda
Israel
Italia
ITESM
Izcoatl
JALIL GIBRÁN
Japón
Jesús
Jordania
Joseito Fernandez
José López Alavés
José Martí
latin
lenguaje
Leonardo da Vinci
ley
Libano
libertad
literatura
Machado
Maiz
Manu Chao
Marcos
Mario Benedetti
Mario Vargas Llosa
maya
medio ambiente
mexica
Mictlan
Miguel Hernández
Miguel León Portilla
Mistral
mito
Mixteca
Monterrey
muerte
México
Nahuatlaca
narcotrafico
NASA
naturaleza
Nervo
Nezahualcóyotl
Nicaragua
Nuevo León
náhuatl
Oaxaca
Otomí
Pablo Neruda
paz
PEDAGOGÍA
Persia
Perú
poder
poesía
política
propaganda
Puebla
Puerto Rico
racismo
religión
rezo
Robert Frost
Rodolfo Usigli
Roma
rusia
Sally Davies
salud
Salvador Novo
Scotland
seguridad
Serrat
sexo
Shakespeare
Silvio
sistemas
Sonora
Suiza
surrealismo
tecnología
terrorismo
Teōtihuácān
Theodore Roosevelt
tolteca
Turquia
Uruguay
Venezuela
ventas
Veracruz
Vermeer
vida
video
violencia
Washington Olivetto
woods
Yahoo
Édith Piaf
lunes, 11 de junio de 2012
San Agustín de Hipona
http://youtu.be/HbTCmJwkZQE
Maniqueísmo es el nombre que recibe la religión universalista fundada por el sabio persa Mani (o Manes) (c. 215-276), quien decía ser el último de los profetas enviados por Dios a la humanidad.
El maniqueísmo se concibe desde sus orígenes como la fe definitiva, en tanto que pretende completar e invalidar a todas las demás. Al rivalizar en este sentido con otras religiones, como el zoroastrismo, el budismo, el cristianismo y el islam, de sus contactos con ellas se derivaron numerosos fenómenos de fusión doctrinal.
La definición teológica del maniqueísmo ha dividido a la crítica. Mientras que, para algunos eruditos, el fenómeno maniqueo no es reductible a una concepción dualista de la divinidad y el cosmos, ni es definible como gnosticismo,1 para otros muchos estudiosos es esencialmente gnóstico y dualista.2
Se divulgó desde la Antigüedad tardía por el Imperio romano e Imperio Sasánida, y en la Edad Media, por el mundo islámico, Asia Central y China, donde perduraría, al menos, hasta el siglo XVII.
Por ello, sus escritos litúrgicos sagrados y fuentes propias se encuentran registrados en múltiples lenguas, entre ellas, latín, griego, copto, persa medio, chino, parto, sogdiano, etcétera. Por lo demás, existen fuentes no maniqueas que nos informan sobre las creencias y costumbres de esta religión desde San Agustín a al-Biruni. En la Edad Media, catarismo y bogomilismo fueron consideradas herejías de raigambre maniquea, y en la actualidad algunas sectas y nuevas religiones se declaran maniqueas o neomaniqueas, aunque sin relación directa o histórica con el maniqueísmo.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario