Nube de etiquetas

actitud Africa África Agricultura Alemania Alfonso Reyes América amor antidepresivo Arabia Argentina arte Asia Astronomía Blake Borges Brazil Bush CAINTRA cambio climático Canada canción Cardenal censura Centroamerica Chiapas Chile China chistes cinismo Clima Colombia corrupción Cristo Cuba cuentos cultura depresión Diógenes discriminación dolor Durango ecología Economía Édith Piaf Eduardo Galeano educación emigrantes esclavitud escritura España Español Esperanto Estados Unidos estereotipos estrategia Europa exilio Facebook Facundo Cabral familia Felipe filosofía Francia Gandhi Gates Geografía gobierno Google Grecia griego guerra hábitos Hernando de Alvarado Tezozómoc higiene hijo historia Holanda iglesia impuestos India ingenieros Inglaterra internet Irak Iran Irlanda Israel Italia ITESM Izcoatl JALIL GIBRÁN Japón Jesús Jordania José López Alavés José Martí José Vasconcelos Calderón Joseito Fernandez karate latin lenguaje Leonardo da Vinci ley Libano libertad literatura Machado Maiz Manu Chao Manuel Bernal Marcos Mario Benedetti Mario Vargas Llosa matemática maya medio ambiente mexica México Mictlan Miguel Hernández Miguel León Portilla Mistral mito Mixteca Monterrey muerte música náhuatl Nahuatlaca narcotrafico NASA naturaleza Nervo Nezahualcóyotl Nicaragua Nuevo León Oaxaca Ortografía Otomí Pablo Neruda Palestina Paraguay paz PEDAGOGÍA Persia Perú podcast poder poesía política propaganda Puebla Puerto Rico racismo religión rezo Robert Frost Rodolfo Usigli Roma rusia Sally Davies salud Salvador Novo seguridad Serrat sexo Shakespeare Silvio sistemas Sonora Suiza surrealismo Tamaulipas tecnología Teōtihuácān terrorismo Theodore Roosevelt tolteca Turquia Uruguay Venezuela ventas Veracruz Vermeer vida video violencia Washington Olivetto woods Yahoo

jueves, 1 de agosto de 2019

La bella durmiente

En 1924, José Vasconcelos, entonces titular de la Secretaría de Educación Pública, promovió la creación de la colección Lecturas clásicas para niños. En cinco tomos se incluyó una muestra representativa de lo más destacado de la literatura universal. Entre las lecturas se encuentra una versión poética del cuento de Perrault por Gabriela Mistral.

La bella durmiente


Hace tantos años, tantos años
que imposible es el contar,
que de dos reyes nació un día
una niña divinal.

Era linda, linda como
si no fuese de verdad;
era hermosa como un sueño
que de hermoso hace llorar.

Al bautismo de la Infanta
el rey quiso convidar
a las hadas, que reparten,
como harina, el bien y el mal ...
Siete hadas se sentaron
al feliz banquete real.

Cada una de las siete
entregando fue al entrar
una rara maravilla
que traía en el morral.
Y una trajo la armonía,
otra la felicidad,
una el don de hacer la danza,
otra el don de hacerse amar,
una el volverse pájaro,
otra el don de atravesar
las montañas y los mundos,
cual la abeja su panal.

En la mesa recibieron
para hincarlo en su majar,
un cubierto de oro puro
con diamantes de cegar....
Cuando apenas se sentaban,
golpeó otra comensal:
era una hada, vieja y fea,
con hocico de chacal.

Se sentó a la mesa y dijo:
- Me olvidásteis como al Mal,
pero vine aquí a traeros
la genciana del pesar.
La princesa tendrá todo:
cielos, naves, tierra y mar,
pero un día entre sus manos
con un huso jugará.
Y la dueña de la Tierra
con el huso más banal,
en el brazo de jazmines
se dará golpe mortal....

Las siete hadas se quedaron
blancas, blancas de ansiedad;
tembló el rey como una hierba
y la reina echó a llorar.

Las macetas sin un viento
todos vimos desojar;
los manteles se rasgaron
y se puso negro el pan.

Pero una hada que era niña
levantó su fina voz:
era una hada pequeñita,
se llamaba Corazón.
- Hada fea, turba-fiestas,
rompedora de canción,
nos quebraste la alegría,
y yo quiebro tu traición.
La princesa será herida,
mas, por gracia del Señor,
va a dormir por cien años,
hasta la hora del amor.
Para que cuando despierte
no se llene de terror,
que se duerma el mundo todo
al callar su corazón....






El rey hizo que buscaran
entre lana y algodón,
cuantos husos estuvieran
hila que hila bajo el sol.

Recogieron tantos, tantos,
que una parva se vio alzar.
Pero se quedó escondido
el de la Fatalidad.

Fue creciendo la princesa
más aguda que la sal,
más graciosa que los vientos
y tan viva como el mar....
La seguían cien doncellas
como sigue al pavo real
el millón de ojos ardientes
de su cola sin igual.
La seguían por los ríos
si bajábase a bañar,
la seguían cual saetas
por el aire de cristal....
Ningún huso hilaba lana
en el reino nunca más.
Uno hilaba en el palacio,
invisible como el Mal.

La princesa una mañana
en el techo oyó cantar,
y subió siguiendo el canto,
y llegando fue al desván.

Una vieja hilaba en suave
lana blanca, el negro Mal,
le pidió la niña el huso,
el de la Fatalidad.
La mordió como una víbora
en el brazo. Y no fue más...
La princesa cayó al suelo
para no volverse a alzar.

Acudió la corte entera
con rumor como el mar.
La pusieron en su lecho
y empezó el maravillar.






Se durmió la mesa regia,
se durmió el pavo real,
se durmió el jardín intacto,
con la fuente y el faisán;
se durmieron los cien músicos
y las arpas y el timbal:
se durmió la que lo cuenta,
como piedra y sin soñar....
Al salir de su palacio
el monarca, se durmió
todo el bosque palpitante
extendido alrededor.






Y pasaron los cien años;
un rey y otro más subió.
La princesa se hizo cuento,
como el Pájaro hablador.
A aquel bosque negro, negro,
hombre ni ave penetró:
lo esquivó Caperucita
santiguándose de horror....





Va ahora un príncipe de caza
(todo rey es cazador).
Orillando pasa el bosque
que está mudo como un dios.
Se desmonta tembloroso
y pregúntale a un pastor
lo que esconde el bosque erguido
con el olor de maldición.

Y el pastor le va contando
embriagado de ficción,
de la niña que ha cien años
en su lecho se durmió.

Y entra el príncipe en la selva
que se entreabre maternal...

Le detiene un alto muro
y lo logra derribar;
le detiene una honda estancia
de apretada obscuridad;
atraviesa la honda estancia,
toca un lecho y busca más...
Y detiénele el prodigio
de la niña fantasmal.

Duerme blanca cual la escarcha
que se cuaja en el cristal;
duermen alma y cuerpo en ella;
derramada está la paz
en las sienes sin latido,
en la trenza sin tocar,
y en el párpado, que cae,
puro sueño y suavidad...

Y él se inclina hacia el semblante
(ya ni puede respirar).
Y su boca besa la otra,
pálida de eternidad,
y las rosas de la vida
entreabriendo suaves van...
Y los párpados se alzan,
¡qué pesados de soñar!,
y los labios desabrochan
y diciendo lentos van:
-¿Por qué tanto te tardaste,
¡oh, mi príncipe! en llegar?

Con el beso despertándose
el palacio entero está:
se despierta la marmita
y comienza a gluglutear;
se despierta y va extendiendo
su abanico el pavo real;
se despiertan las macetas
con un blando cabecear;
se despiertan los corceles,
se les oye relinchar
y se uncen anhelantes
a carrozas de metal;
se despierta en torno el bosque,
como se despierta el mar;
se despiertan los cien guardias,
y comienzan a llegar
las doncellas junto al lecho
con el ruido sin igual
con que gritan las gaviotas
cuando empieza a alborear...

La princesa le da al príncipe
de cien años el amar,
las miradas de cien años,
anchas de felicidad.
Y la mira y mira el príncipe,
y no quiere más cerrar
sus dos ojos sobre el sueño
que se puede disipar.

Y las fiestas siguen, siguen;
son como una eternidad,
y ni ríndense las arpas,
y ni rómpese el timbal...

jueves, 11 de julio de 2019

El cañón del eco podcast - episodio 2; El teatro en Monterrey



Justino Pérez nos comenta sobre el teatro en Monterrey desde al perspectiva del teatro universitario.

El cañón del eco podcast - episodio 1; El podacasteo positivo



Este es el primer episodio del Cañón del eco podcast con Ixi Voxel. El cañón del eco es un podcast experimental que surge de mi interés en entender la dinámica social de las redes sociales y los medios de comunicación digitales. El cañón del eco es un experimento donde voy a aplicar diferentes formatos, técnicas, y tecnologías.

¿Quién es Ixi Voxel? Ixi es un vagabundo profesional. No llego al nivel de un Mauricio Garcés, que repartía pizzas en Timbuktú, pero si he repartido pizzas en Knoxville, Tennessee. Tengo una curiosidad desmedida, dispersa, que me ha llevado ha recorrer mundo y participar en distintas actividades, desde Waco, Texas, hasta, Kyushu, Japón; desde vender seguros, hasta un doctorado en ingeniería. El nombre del “Cañón del eco” es una referencia a las cámaras de resonancia o burbujas socioculturales en las que vivimos actualmente. Donde nos pasamos el día regurgitando los mismos memes, empaquetados por los poderes ocultos para el solaz de las masas. Pareciera que no hay escapatoria. Tal vez no haya escapatoria: Pero podemos soñar que nos resistimos (haciendo lo mismo y participando en el burbujismo).

Este podcast es parte de un proyecto más amplio de crear una presencia digital, que incluye, entre otros, cursos de tecnología en plataformas como Udemy. Concretamente el impulso para finalmente pasar de la eteriedad conceptual a la internetica fue una conversación sobre el tema con mi hija postmilenial sobre el trending de los podcasts de vibra positiva, El Rorro Echávez como ejemplo destacado. Me llama la atención que el Rorro considera el podcasteo como una alternativa novedosa al youtubersimo. Me llama la atención porque los que tenemos años para recordar, vimos como el youtuberismo vino a imponerse sobe los blogs y los podcasts. Pero ahora las condiciones son otras. Por un lado, hay una sobreoferta de canales en youtube, y, por otro lado, la integración de los celulares con los autos y la congestión vial, por dar un ejemplo, genera demanda por contenido en audio, que de un sentido de pertenencia a un a comunidad, casi como estar conversando con un amigo, en una situación en la que normalmente estamos solos y frustrados.


Curiosamente el concepto es circular, y uno de los temas prevalentes del podcasteo positivo es como podcastear positivamente. Para seguir el ejemplo, empecemos por describir el proceso. Como ya les comenté, el cañón del eco podcast es parte de un proyecto más amplio que incluye la producción de video, y el equipo que tengo esta orientado a producir audio y video. Mi equipo base es un micrófono Blue Yeti, una grabadora Tascam dr-60dmk ii. Es equipo, por así decirlo de nivel 2, una rayita más que básico, pero sin llegar a profesional: Amateur fífí. Una vez que tienes el equipo la dificultad o obstáculo mayor es encontrar el lugar y tiempo para grabar sin interrupciones ni ruidos extraños. La raza hace cosas como encerrarse en el closet o grabar debajo de una colcha. En principio, se puede grabar directamente en el celular y hay una aplicación llamada Anchor que te permite producir podcasts gratis y de manera sencilla. Yo decidí empezar de manera más manual pero dentro de la gratuidad, colcando los archivos de audio en archive.org y Blogger.com como el alimentador de la subscripción al podcast. Si te interesa el tema, mándame un correo a ixi.voxel@protonmail.com y en un futuro episodio les comento los detalles a más profundidad.

jueves, 31 de agosto de 2017

alpialdelapalabra: Martín Espada, poemas.

alpialdelapalabra: Martín Espada, poemas.: La república de la poesía Para Chile En la república de la poesía un tren lleno de poetas rueda hacia el sur b... Here is the beginning of my post. And here is the rest of it.

viernes, 18 de agosto de 2017

RUBÉN DARÍO > A ROOSEVELT

¡Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,
que habría que llegar hasta ti, Cazador!
Primitivo y moderno, sencillo y complicado,
con un algo de Washington y cuatro de Nemrod.
Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla en español.

Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.
Y domando caballos, o asesinando tigres,
eres un Alejandro-Nabucodonosor.
(Eres un profesor de energía,
como dicen los locos de hoy.)
Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción;
en donde pones la bala
el porvenir pones.
No.

Los Estados Unidos son potentes y grandes.
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor
que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
Si clamáis, se oye como el rugir del león.
Ya Hugo a Grant le dijo: «Las estrellas son vuestras».
(Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
y la estrella chilena se levanta...) Sois ricos.
Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva York.

Mas la América nuestra, que tenía poetas
desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,
que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
que consultó los astros, que conoció la Atlántida,
cuyo nombre nos llega resonando en Platón,
que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
la América del gran Moctezuma, del Inca,
la América fragante de Cristóbal Colón,
la América católica, la América española,
la América en que dijo el noble Guatemoc:
«Yo no estoy en un lecho de rosas»; esa América
que tiembla de huracanes y que vive de Amor,
hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
Y sueña. Y ama, y vibra; y es la hija del Sol.
Tened cuidado. ¡Vive la América española!
Hay mil cachorros sueltos del León Español.
Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,
el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras.

Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios!n>

domingo, 13 de agosto de 2017

El conquistador


Cabrera y Carvajal fueron mis nombres.
He apurado la copa hasta las heces.
He muerto y he vivido muchas veces.
Yo soy el Arquetipo. Ellos, los hombres.
De la Cruz y de España fui el errante
Soldado. Por las nunca holladas tierras
De un continente infiel encendí guerras.
En el duro Brasil fui el bandeirante.
Ni Cristo ni mi Rey ni el oro rojo
Fueron el acicate del arrojo
Que puso miedo en la pagana gente.
De mis trabajos fue razón la hermosa
Espada y la contienda procelosa.
No importa lo demás. Yo fui valiente.

Jorge Luis Borges

Camino de Santiago

Quien vaya a hacer el Camino...


Quien quiera hacer el Camino de Santiago debe de saber varias cosas: que hay que ir bien calzado, que el peso de la mochila no debe sobrepasar los ocho kilos, que hay diferentes rutas aunque todas lleven al mismo sitio, que la gente ronca en los albergues, que hay que echar a andar antes de que amanezca, que no es necesario programarse etapas inacabables, que el sol te da de espaldas, que es mejor ir solo que mal acompañado, que en año jacobeo camina el doble de gente, y que si es verano pasarán un calor considerable. Quien quiera hacerlo por primera vez que entrene durante un par de semanas con el calzado que piensa llevar y que sepa que se apresta a enfilar un desfiladero emocionante en el que se sorprenderá de lo mucho que es capaz de andar. Que sepa, también, que el Camino es un corto viaje por las soledades, por los campos ensabanados de amarillo, por los regatos y desfiladeros que se alternan con senderos boscosos y pistas inacabables de grava y arena, por tierras que abruman por el mercurio denso de su pasado, por paraísos del románico mas inesperado, por el gótico sobrio de las citas catedralicias, por el rostro acogedor de sus lugareños y por trigales persistentes y auroras inciertas. Quien vaya a hacer el Camino debe saber que le esperan serenatas de viento y musgo, mariposas en las cunetas, alondras en los sembrados, el olor de la piedra umbría, el primer aroma de la hiniesta, ese vaho de nostalgia que esconden secretamente las higueras, la promesa de vino entre las vides, el canto mañanero de los mirlos y el compás dormido en el perezoso despertar de los pueblos. Quien ahora mismo empiece a sentir las incontrolables ganas de echarse a caminar debe empezar a familiarizarse con los nombres que serán para siempre memoria sentimental: Roncesvalles, El Perdón, Viana, Mostelares, Fromista, Cruz de Hierro...

En El Cebreiro encontrará el humedal de piedra donde Galicia le abre la puerta al aire para que vaya pasando y se haga bruma, en Castrillo de Polvazares la sabia mezcla de arcilla y ramaje que parece sacada de un paisaje sirio, en Sahagún el foco primitivo del mas puro arte mudejar, en León las gemas del Cáliz de Doña Urraca– la explicación de que la historia común de España nace antes de que dos reyes yacieran juntos una noche. Quien vaya a hacer el Camino cruzará robledales, un puñado de carvallos, filos de corredoiras donde apacentan ganado, frondas y canales de regadío, chopos, álamos, mesetas. Entre la gloria y uno ya solo habrá piedra, vieja piedra compostelana y esa fina lluvia, tan de lágrimas, que acaba verdeando los rostros demudados de los caminantes. El Camino nos lleva desde los eucaliptales perdidos en llanuras inacabables hasta la azotea de un alto edificio verde al que no se sube sin dolor y que, al llegar, regala un festín reconfortante de agua pulverizada.

Quien este verano se cuelgue una mochila y una medalla y eche a andar debe de saber que hay una extraña voz interior que te dice ¡camina! cuando mas desfallecido estas, que la senda esta poblada de tipos que llegan de los lugares mas remotos del mundo sin que uno entienda que les ha traído hasta aquí, tipos que caminan sin descanso y sin dar explicaciones, que arrastran el misterio como arrastran los pies, que llevados por el arrullo gregoriano hasta Samos, llegan a Sarria y estiran el cuello porque creen poder ver Santiago y al apóstol de anchas espaldas que espera el abrazo. Si, como ellos, ya han decidido salir, si van a caminar mirando hacia los adentros de uno, si van a pisar la asombrosa España de ríos y fuentes, de cardos y perdices, de espigas y lanas, de vino y promesas, sepan que han tomado la decisión correcta. Nunca nada será igual y, año tras año, contaran los días que les quedan para volver a explorar la espesura mas desconocida de todo universo: uno mismo.

Feliz Camino.

Carlos Herrera
Periodista, presentador y escritor