Nube de etiquetas

actitud Africa África Agricultura Alemania Alfonso Reyes América amor antidepresivo Arabia Argentina arte Asia Astronomía Blake Borges Brazil Bush CAINTRA cambio climático Canada canción Cardenal censura Centroamerica Chiapas Chile China chistes cinismo Clima Colombia corrupción Cristo Cuba cuentos cultura depresión Diógenes discriminación dolor Durango ecología Economía Édith Piaf Eduardo Galeano educación emigrantes esclavitud escritura España Español Esperanto Estados Unidos estereotipos estrategia Europa exilio Facebook Facundo Cabral familia Felipe filosofía Francia Gandhi Gates Geografía gobierno Google Grecia griego guerra hábitos Hernando de Alvarado Tezozómoc higiene hijo historia Holanda iglesia impuestos India ingenieros Inglaterra internet Irak Iran Irlanda Israel Italia ITESM Izcoatl JALIL GIBRÁN Japón Jesús Jordania José López Alavés José Martí José Vasconcelos Calderón Joseito Fernandez karate latin lenguaje Leonardo da Vinci ley Libano libertad literatura Machado Maiz Manu Chao Manuel Bernal Marcos Mario Benedetti Mario Vargas Llosa matemática maya medio ambiente mexica México Mictlan Miguel Hernández Miguel León Portilla Mistral mito Mixteca Monterrey muerte música náhuatl Nahuatlaca narcotrafico NASA naturaleza Nervo Nezahualcóyotl Nicaragua Nuevo León Oaxaca Ortografía Otomí Pablo Neruda Palestina Paraguay paz PEDAGOGÍA Persia Perú podcast poder poesía política propaganda Puebla Puerto Rico racismo religión rezo Robert Frost Rodolfo Usigli Roma rusia Sally Davies salud Salvador Novo seguridad Serrat sexo Shakespeare Silvio sistemas Sonora Suiza surrealismo Tamaulipas tecnología Teōtihuácān terrorismo Theodore Roosevelt tolteca Turquia Uruguay Venezuela ventas Veracruz Vermeer vida video violencia Washington Olivetto woods Yahoo
Mostrando las entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Colombia. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de noviembre de 2019

El baile de los que sobran

Oías los consejos, los ojos en el profesor

Había tanto sol sobre las cabezas

Y no fue tan verdad

Porque esos juegos, al final

Terminaron para otros en laureles y futuros

y dejaron a mis amigos

pateando piedras.

«El baile de los que sobran» es el tercer sencillo promocional del álbum Pateando piedras del grupo chileno Los Prisioneros, considerado por muchos como la canción más importante en la trayectoria de la banda y uno de los más grandes clásicos de la música popular chilena. Fue escrita y compuesta por Jorge González.



La canción se encuentra en dos versiones, la original de Pateando piedras y una nueva versión para el recopilatorio Grandes éxitos.

El baile...» busca lograr una identificación con todos quienes que, egresados del colegio, se encuentra desempleados o frustrados frente a las pocas expectativas («Es otra noche más de caminar, es otro fin de mes sin novedad»), y que lo único que puede hacer es «patear piedras», es decir, no hacer nada.

Los estudiantes del Liceo Andrés Bello, liceo donde se inspiró la canción, aún forman parte del contexto histórico en el que fue escrita la canción; el tema hace referencia a los estudiantes de 4.° medio que no tiene ninguna opción de futuro en su vida, por eso aquella frase «...este año se les acabaron, los juegos, los doce juegos...», haciendo referencia a los doce años de enseñanza escolar. El término «pateando piedras» surgió porque en aquellos años a los alumnos del liceo se les mandaba al patio trasero, donde eran castigados por su comportamiento. Debido a eso, relacionaron esa acción con la de frustración por no lograr nada al salir de 4º. medio.

Dentro de la cultura popular y principalmente en el ámbito político, la expresión «pateando piedras» que acuñó esta canción sale a colación cada vez que se analiza en Chile el tema de las desigualdades educacionales.

«El baile de los que sobran», y otras canciones de Los Prisioneros, se convirtieron en un símbolo de lucha contra la represión de la dictadura militar y su mensaje reivindicativo atravesó edades y segmentos sociales. A medida que se acercaba el plebiscito de 1988, su música comenzó a verse afectada por la censura, endurecida luego de que el grupo declarara públicamente su adhesión a la opción «No».

La canción también se convirtió en uno de los himnos de las protestas realizadas en Chile durante 2019, siendo entonada en marchas y utilizada en pancartas y grafitis.

​ Sobre el uso de la canción, Jorge González dijo que «es muy triste que todavía se tenga que seguir cantando. Esa canción fue creada bajo las mismas condiciones en las que se cantó: en toque de queda y con balazos».




Es otra noche más de caminar
Es otro fin de mes sin novedad
Tus amigos se quedaron igual que tú
Este año se les acabaron
los juegos... los 12 juegos
Unanse al baile de los que sobran
Nadie nos va a echar de más
Nadie nos quizo ayudar de verdad
Nos dijeron cuando chicos
Jueguen a estudiar
Los hombres son hermanos
y juntos deben trabajar
Oían los consejos
los ojos en el profesor
Había tanto sol sobre las cabezas
Y no fué tal verdad
porque esos juegos al final
Terminaron para otros
con laureles y futuros
Y dejaron a mis amigos
pateando piedras
Unanse al baile de los que sobran
Nadie nos va a echar de más
Nadie nos quizo ayudar de verdad
Hey conozco unos cuentos
sobre el futuro
hey el tiempo en que los aprendí
fue el más seguro.
Bajo los zapatos
barro más cemento
E l…

Carlos Prats era uno de los generales más leales a Salvador Allende. Era su amigo y aceptó, pese a reticencias personales, formar parte de su Gabinete. Para reemplazarlo al frente del Ejército, Allende se fió de su consejo y nombró comandante en jefe a Augusto Pinochet. Era el 23 de agosto de 1973. Once días después, Pinochet encabezó un golpe de Estado que acabó con la vida de Allende y dio la orden directa de bombardear el Palacio de La Moneda.

El general Prats, heredero de una tradición del Ejército chileno de sometimiento al poder civil, consideró desde entonces a Pinochet como un traidor desleal, el peor insulto que puede recibir un militar.

Prats, casado y con tres hijas, se exilió en Argentina, que pese a las turbulencias políticas todavía vivía en democracia. El 30 de diciembre de 1974 una bomba acabó con su vida y con la de su esposa, Sofía Cuthbert. La justicia argentina ha determinado que el atentado fue efectuado por los servicios secretos argentinos, infiltrados ya por la ultraderecha, pero que quien instigó y ordenó el crimen fue el propio Pinochet.

Francisco Cuadrado Prats, artista plástico de profesión, aguardó durante horas en la fila de miles de simpatizantes del dictador a que llegara su turno. "En un principio me acerqué por allí a ver qué pasaba", explicó ayer. "Luego decidí quedarme e hice lo que tenía que hacer".

miércoles, 11 de marzo de 2015

Mi verdad

Hay mentiras en los labios
Hay mentiras en la piel, que dolor
Hay mentiras, hay amantes
Que por instantes de placer
Ponen su vida a temblar

Hay mentiras compasivas
Hay mentiras por piedad
Que no quieren lastimar
Hay mentiras que nos hieren de verdad
Ay, ay, ay

Hay engaños que por años
Ocultaron la verdad
Haciendo mucho daño
Ay, yo me voy a refugiar
A la tierra de tu amor (mi verdad)

Tú eres mi amor, mi alegría
La verdad de mi vida
Mi bebe que me salta a los brazos de prisa
Tú eres mi refugio y mi verdad

Oye, tú eres mi amor, mi alegría
La verdad de mi vida
Mi bebe que me calma el alma con risas
Tú eres mi refugio y mi verdad

Hay mentira en la mirada
Hay mentiras en la piel, dibujadas
Hay mentiras, hay amantes
Que por instantes de placer
Ponen su vida a temblar

Hay doctrinas y oradores
Dictadores sin piedad
Que gobiernan sin verdad
Y hay mentiras en los diarios, en las redes
Y en el mar, ay ay ay

Hay engaños que por años
Ocultaron la verdad
Hiriendo de dolor
Ay, yo me voy a refugiar
Al oasis de tu amor

Tú eres mi amor, mi alegría
La verdad de mi vida
Mi bebe que me salta a los brazos de prisa
Tú eres mi refugio y mi verdad

Oye, tú eres mi amor, mi alegría
La verdad de mi vida
Mi bebe que me calma el alma con risas
Tú eres mi refugio y mi verdad

En un mundo tan irreal
No sé qué creer
Y amor sé que tú eres mi verdad, eres mi verdad
Tú eres la luz que me guía
Tú eres la voz que me calma
Tú eres la lluvia de mi alma
Y eres toda mi verdad
Tú eres la luz de mi vida
Tú eres la voz que me calma
Tú eres la lluvia de mi alma
Y eres toda mi verdad
Eres toda mi verdad



«Mi verdad» es el primer sencillo de la banda de Rock/pop Maná, de su noveno álbum de estudio. El tema de Maná a dúo conShakira, está producido por George Noriega y co-producido por Fher Olvera.
El video fue grabado en unas cavas antiquísimas ubicadas en las afueras de Barcelona con la dirección del fotógrafo, diseñador y realizador español Jaume de Laiguana. En las imágenes, se la puede ver a la cantante colombiana Shakira todavía embarazada de su segundo hijo Sasha, el pequeño hijo que tuvo con Gerard Piqué nació el pasado 22 de enero en la clínica Teknon de Barcelona.

sábado, 19 de abril de 2014

Cien Años de Soledad



Audiolibro COMPLETO Cien Años de Soledad - Gabriel García

Audio libro Completo de la gran novela de realismo mágico "Cien años de soledad" que llevaría a Gabriel García Marquez a obtener el mayor logro en literatura como lo es el Premio Nobel de la misma. Novela que narra los acontecimientos de la estirpe de la familia Buendia desde sus inicios con don José Arcadio Buendia y Ursula Iguarán hasta el fin de la misma con el desciframiento de las escrituras de Melquiades por parte de Aureliano Babilonia que era la historia de la misma familia Buendia

miércoles, 31 de julio de 2013

una corrida de toros





Uploaded on Jan 13, 2012
Entrevista con don Álvaro Múnera Builes. Reportaje de la la emisión «Testigo Directo» de la televisión colombiana.

*** ** ***

¿Sabes que mientras los mexicanos carecemos de escuelas, de hospitales, de educación media y superior, de seguridad pública, y día con día perdemos nuestros empleos y compatriotas hambrientos por miles en el exilio mientras nuestro país se derrumba, el gobierno subsidia la tauromaquia con los impuestos que con tantas penas y privaciones pagamos los mexicanos?
¡Actúa contra el abuso y la barbarie!
La tortura y la muerte animal no son ni arte ni cultura; ¡participa tú también en el combate por la compasión y el respeto!
Con nuestros impuestos, ¡NO!

Tu neutralidad y tu silencio benefician al opresor y al torturador, nunca al oprimido y al torturado.
¡En el combate contra la barbarie, tú también participa ya! ¡Difunde! ¡Informa!... ¡ACTÚA!

❧ ¿Nunca has ido a una corrida de toros? Mírala aquí: http://www.youtube.com/watch?v=VWBq2Q...

❧ ¿Los tauricidas te cuentan cuentos chinos sobre el toro de lidia?
¡No te dejes engañar!
Mira aquí el cortometraje documental «FADJEN», y conoce la Verdad sobre el toro «bravo», esa verdad que los tauricidas no quieren que sepas porque los desenmascara revelando a plena luz toda la extensión del mal y del horror de los crímenes que perpetran!: http://www.youtube.com/watch?v=Bx0zye...

❧ Conoce y difunde a tu alrededor el video: «Animal», documental de Ángel Mora: http://www.youtube.com/watch?v=ysI1Bk...



Uploaded on Apr 13, 2009

"La Última Faena" Excelente documental sobre la vida del extorero Álvaro Múnera.
Cuarta parte de cuatro

Sipnosis:
Álvaro Múnera se proyectaba como una promesa del toreo nacional, profesión donde
pesa más la pasión por desafiar al animal que el temor a perder la vida. A sus 18 años logra posicionarse en los ruedos internacionales, comienza en España donde un suceso inesperado le hará recapacitar sobre su profesión y su vida.
Realizado en la Universidad de Antioquia, Medellín - Colombia. 2007.
Por: Natalia Lopera Camilo Toscano Jonathan Marín Hugo Molina Julián Restrepo Rafael Oyola

sábado, 4 de mayo de 2013

Colombia, Japón, y Suiza



Uploaded on Jan 31, 2012

Este vídeo busca un despertar, y generar la conciencia de una real comunidad, de una real nación y de un verdadero país.

domingo, 9 de diciembre de 2012

soledad americana

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Antonio Pigafetta, un navegante florentino que acompañó a Magallanes en el primer viaje alrededor del mundo, escribió a su paso por nuestra América meridional una crónica rigurosa que sin embargo parece una aventura de la imaginación. Contó que había visto cerdos con el ombligo en el lomo, y unos pájaros sin patas cuyas hembras empollaban en las espaldas del macho, y otros como alcatraces sin lengua cuyos picos parecían una cuchara. Contó que había visto un engendro animal con cabeza y orejas de mula, cuerpo de camello, patas de ciervo y relincho de caballo. Contó que al primer nativo que encontraron en la Patagonia le pusieron enfrente un espejo, y que aquel gigante enardecido perdió el uso de la razón por el pavor de su propia imagen.

Este libro breve y fascinante, en el cual ya se vislumbran los gérmenes de nuestras novelas de hoy, no es ni mucho menos el testimonio más asombroso de nuestra realidad de aquellos tiempos. Los Cronistas de Indias nos legaron otros incontables. El dorado, nuestro país ilusorio tan codiciado, figuró en mapas numerosos durante largos años, cambiando de lugar y de forma según la fantasía de los cartógrafos. En busca de la fuente de la Eterna Juventud, el mítico Alvar Núñez Cabeza de Vaca exploró durante ocho años el norte de México, en una expedición venática cuyos miembros se comieron unos a otros, y sólo llegaron cinco de los 600 que la emprendieron. Uno de los tantos misterios que nunca fueron descifrados, es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron del Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino. Más tarde, durante la colonia, se vendían en Cartagena de Indias unas gallinas criadas en tierras de aluvión, en cuyas mollejas se encontraban piedrecitas de oro. Este delirio áureo de nuestros fundadores nos persiguió hasta hace poco tiempo. Apenas en el siglo pasado la misión alemana encargada de estudiar la construcción de un ferrocarril interoceánico en el istmo de Panamá, concluyó que el proyecto era viable con la condición de que los rieles no se hicieran de hierro, que era un metal escaso en la región, sino que se hicieran de oro.

La independencia del dominio español no nos puso a salvo de la demencia. El general Antonio López de Santa Anna, que fue tres veces dictador de México, hizo enterrar con funerales magníficos la pierna derecha que había perdido en la llamada Guerra de los Pasteles. El general Gabriel García Morena gobernó al Ecuador durante 16 años como un monarca absoluto, y su cadáver fue velado con su uniforme de gala y su coraza de condecoraciones sentado en la silla presidencial. El general Maximiliano Hernández Martínez, el déspota teósofo de El Salvador que hizo exterminar en una matanza bárbara a 30 mil campesinos, había inventado un péndulo para averiguar si los alimentos estaban envenenados, e hizo cubrir con papel rojo el alumbrado público para combatir una epidemia de escarlatina. El monumento al general Francisco Morazán, erigido en la plaza mayor de Tegucigalpa, es en realidad una estatua del mariscal Ney comprada en París en un depósito de esculturas usadas.

Hace once años, uno de los poetas insignes de nuestro tiempo, el chileno Pablo Neruda, iluminó este ámbito con su palabra. En las buenas conciencias de Europa, y a veces también en las malas, han irrumpido desde entonces con más ímpetu que nunca las noticias fantasmales de la América Latina, esa patria inmensa de hombres alucinados y mujeres históricas, cuya terquedad sin fin se confunde con la leyenda. No hemos tenido un instante de sosiego. Un presidente prometeico atrincherado en su palacio en llamas murió peleando solo contra todo un ejército, y dos desastres aéros sospechosos y nunca esclarecidos segaron la vida de otro de corazón generoso, y la de un militar demócrata que había restaurado la dignidad de su pueblo. Ha habido 5 guerras y 17 golpes de Estado, y surgió un dictador luciferino que en el nombre de Dios lleva a cabo el primer etnocidio de América Latina en nuestro tiempo. Mientras tanto, 20 millones de niños latinoamericanos morían antes de cumplir dos años, que son más de cuantos han nacido en Europa desde 1970. Los desaparecidos por motivos de la represión son casi 120 mil, que es como si hoy no se supiera donde están todos los habitantes de la ciudad de Upsala. Numerosas mujeres encintas fueron arrestadas y dieron a luz en cárceles argentinas, pero aún se ignora el paradero y la identidad de sus hijos, que fueron dados en adopción clandestina o internados en orfanatos por las autoridades militares. Por no querer que las cosas siguieran así han muerto cerca de 200 mil mujeres y hombres en todo el continente, y más de 100 mil perecieron en tres pequeños y voluntariosos países de la América Central, Nicaragua, El Salvador y Guatemala. Si esto fuera en Estados Unidos, la cifra proporcional sería de un millón 600 muertes violentas en cuatro años.

De Chile, país de tradiciones hospitalarias, ha huido un millón de personas: el 12 por ciento de su población. El Uruguay, una nación minúscula de dos y medio millones de habitantes que se consideraba como el pais más civilizado del continente, ha perdido en el destierro a uno de cada cinco ciudadanos. La guerra civil en El Salvador ha causado desde 1979 casi un refugiado cada 20 minutos.

El país que se pudiera hacer con todos los exiliados y emigrados forzosos de América Latina, tendría una población más numerosa que Noruega.

Me atrevo a pensar, que es esta realidad descomunal, y no sólo su expresión literaria, la que este año ha merecido la atención de la Academia Sueca de las Letras. Una realidad que no es la del papel, sino que vive con nosotros y determina cada instante de nuestras incontables muertes cotidianas, y que sustenta un manantial de creación insaciable, pleno de desdicha y de belleza, del cual este colombiano errante y nostálgico no es más que una cifra más señalada por la suerte. Poetas y mendigos, músicos y profetas, guerreros y malandrines, todas las criaturas de aquella realidad desaforada hemos tenido que pedirle muy
poco a la imaginación, porque el desafío mayor para nosotros ha sido la insuficiencia de los recursos convencionales para hacer creíble nuestra vida. Este es, amigos, el nudo de nuestra soledad.

Pues si estas dificultades nos entorpecen a nosotros, que somos de su esencia, no es difícil entender que los talentos racionales de este lado del mundo, extasiados en la contemplación de sus propias culturas, se hayan quedado sin un método válido para interpretarnos. Es comprensible que insistan en medirnos con la misma vara con que se miden a sí mismos, sin recordar que los estragos de la vida no son iguales para todos, y que la búsqueda de la identidad propia es tan ardua y sangrienta para nosotros como lo fue para ellos. La interpretación de nuestra realidad con esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios. Tal vez la Europa venerable sería más comprensiva si tratara de vernos en su propio pasado. Si recordara que Londres necesitó 300 años para construirse su primera muralla y otros 300 para tener un obispo, que Roma se debatió en las tinieblas de la
incertidumbre durante 20 siglos antes de que un rey etrusco la implantara en la historia, y que aun en el siglo XVI los pacíficos suizos de hoy, que nos deleitan con sus quesos mansos y sus relojes impávidos, ensangrentaron a Europa como soldados de fortuna. Aun en el apogeo del Renacimiento, 12 mil lansquenetes a sueldo de los ejércitos imperiales saquearon y devastaron a Roma, y pasaron a cuchillo a ocho mil de sus habitantes.

No pretendo encarnar las ilusiones de Tonio Kröger, cuyos sueños de unión entre un norte casto y un sur apasionado exaltaba Thomas Mann hace 53 años en este lugar. Pero creo que los europeos de espíritu clarificador, los que luchan también aquí por una patria grande más humana y más justa, podrían ayudarnos
mejor si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños no nos hará sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo.

América Latina no quiere ni tiene por qué ser un alfil sin albedrío, ni tiene nada de quimérico que sus designios de independencia y originalidad se conviertan en una aspiración occidental. No obstante, los progresos de la
navegación que han reducido tantas distancias entre nuestras Américas y Europa, parecen haber aumentado en cambio nuestra distancia cultural. ¿Por qué la originalidad que se nos admite sin reservas en la literatura se nos niega con toda clase de suspicacias en nuestras tentativas tan difíciles de cambio social? ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes? No: la violencia y el dolor desmesurados de nuestra historia son el resultado de injusticias seculares y amarguras sin cuento, y no una confabulación urdida a 3 mil leguas de nuestra casa. Pero muchos dirigentes y pensadores europeos lo han creído, con el infantilismo de los abuelos que olvidaron las locuras fructíferas de su juventud, como si no fuera posible otro destino que vivir a merced de los dos grandes dueños del mundo. Este es, amigos, el tamaño de nuestra soledad.

Sin embargo, frente a la opresión, el saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida. Ni los diluvios ni las pestes, ni las hambrunas ni los cataclismos, ni siquiera las guerras eternas a través de los siglos y los siglos han conseguido reducir la ventaja tenaz de la vida sobre la muerte. Una ventaja que aumenta y se acelera: cada año hay 74 millones más de nacimientos que de defunciones, una cantidad de vivos nuevos como para aumentar siete veces cada año la población de Nueva York. La mayoría de ellos nacen en los países con menos recursos, y entre éstos, por supuesto, los de América Latina. En cambio, los países más prósperos han logrado acumular suficiente poder de destrucción como para aniquilar cien veces no sólo a todos los seres humanos que han existido hasta hoy, sino la totalidad de los seres vivos que han pasado por este planeta de infortunios.

Un día como el de hoy, mi maestro William Faulkner dijo en este lugar: “Me niego a admitir el fin del hombre”. No me sentiría digno de ocupar este sitio que fue suyo si no tuviera la conciencia plena de que por primera vez desde los orígenes de la humanidad, el desastre colosal que él se negaba a admitir hace 32
años es ahora nada más que una simple posibilidad científica. Ante esta realidad sobrecogedora que a través de todo el tiempo humano debió de parecer una utopía, los inventores de fábulas que todo lo creemos nos sentimos con el derecho de creer que todavía no es demasiado tarde para emprender la creación de la utopía contraria. Una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.

Discurso del escritor, el 8 de diciembre de 1982, al recibir el Premio Nobel de Literatura en Estocolmo, Suecia

miércoles, 2 de febrero de 2011

"SOCIEDAD COLOMBIANA DE PADRES MALOS" (pero NO de malos padres).

QUERIDO HIJO:

Mientras vivas en esta casa obedecerás las reglas que tenemos en ella.

Cuando tengas tu casa espero que tengas la suficiente madurez para crear tus propias  reglas de responsabilidad.

Aquí no gobierna la democracia, no hice campaña electoral para ser tu padre, tú no votaste por mí.

Somos padre e hijo por la gracia de Dios, y yo acepto respetuosamente el privilegio y la enorme responsabilidad.

Al aceptarla adquiero la obligación de desempeñar el "papel del padre"; por eso no debo llamarte 'papito', para no transtocar nuestras funciones.

No soy tu parcero, nuestras edades son muy diferentes. Podemos compartir muchas cosas pero no somos de la misma 'gallada'. Soy tu padre ¡Y eso es cien veces más que un amigo!.

Si . . .  también soy tu amigo, pero estamos en niveles completamente distintos, es decir, no te voy a alcahuetiar con la excusa de no perder tu amistad.

En esta casa harás lo que tu madre y yo "sugiramos" y aunque puedes cuestionar nuestra decisión, lo que se te diga estará por encima de tu deseos porque todo lo que ordenemos estará motivado por el amor.

De malas tú que te tocó unos padres responsables. Te será difícil comprenderlo hasta que tengas un hijo, mientras tanto confía en mí...

Tu Padre (MALO)...segun los hijos sin disciplina